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EL NIDO DE LA CIGÜEÑA

Reconozco que hace mucho que no escribo, pero es que hace mucho que no encontraba una historia tan genial.

LA CIGÜEÑA QUE DIVIDIÓ UN PUEBLO

Os ubico: pequeño pueblo castellano (Salamanca). 80 habitantes (la mayoría asiduos del Imserso), el cura, las parroquianas y una cigüeña de costumbres.

La ley del suelo ha llegado a este pequeño pueblo salmanquino, donde ahora se debate la expropiación de uno de sus emblemáticos vecinos: la cigüeña del campanario.

Durante años, el ave había construido su nido en la espadaña de la Iglesia (con satisfacción para gran parte de los vecinos), pero al parecer este inquilino no se caracteriza por ser muy civilizado. Nuestra cigüeña gusta de tirar basura al tejado de la Iglesia donde vive, llenándolo de todo tipo de desperdicios.

El pasado año, el cura y su comité de fieles, acometieron obras para reformar el susodicho tejado y dejarlo como los chorros del Oro, y para evitar que su sucio inquilino volviese le acondicionaron un chalet pareado a las afueras del pueblo. Pero nuestra cigüeña, que no entiende de expropiaciones ni de obras, volvió por San Blás y emprendió la tarea de construir su nido donde siempre, en la espadaña de la iglesia.

Ahora el pueblo está dividido: cigüeña sí, cigueña no. Unos piden la expropiación y otros que respeten su decisión de anidar en la iglesia (donde siempre). El alcalde no se mete y mientras, el cura fregona en mano, debe encargarse de la cigüeña y sus defensores que han tomado la fachada del templo por pizarra y escriben sus consignas en rojo sangriento.

"Cigüeña SI".

UNA HISTORIA DE LADRILLOS

Leía hoy en el periódico una noticia realmente triste: un matrimonio de ancianos en  Murcia (con 89 y 87 años cada uno) se ha visto obligado a abandonar su casa, donde vivían desde el año 45, porque el ayuntamiento ha decidido expropiarles para construir una calle de seis carriles en una nueva zona residencial. Por su parcela de 250 m2 (aprox.) les dan menos de 30 millones y con eso deben comprarse un piso nuevo. 160.000 euros para una vivienda en los tiempos que corren, con el euríbor disparado y las hipotecas a 40 años. Me parece indecente que un ayuntamiento de pueda sacar de tu casa, pagarte una miseria para construir más casas y encima decir que es por el bien general... Pero en un país gobernado por  promotores ¿qué podemos esperar?

PEQUEÑOS GUIÑOS

PEQUEÑOS GUIÑOS  A veces abres el periódico y entre tanta desgracia y politiqueo, te encuentras pequeños guiños que te hacen sonreir. Vienen a ser como el breve brillo de una pepita de oro entre un motón de arena. Hoy El Mundo publicaba una de esas pequeñas perlas que merece la pena leer. Como si de un cuento de Navidad –por adelantado– se tratase, el periódico cuenta la historia del pescador que se enfrentó a Donald Trump.
La noticia tiene todos los tintes de cuento tradicional, casi casi de relato bíblico: honor, respeto, codicia, dinero y hasta llega al climax cuando se enfrentan en los tribunales y estos tienen que dar una respuesta.
La noticia la podéis leer en www.elmundo.es/elmundo/2007/11/30/internacional/1196417374.html y estoy segura de que sonreiréis, pero si fuese un cuento de Navidad la cosa quedaría más o menos así (*1):
El sol sale en el lejano Aberdeen y sus habitantes empiezan a desperezarse en sus camas. Se levantan, se lavan, desayunan y se preparan para su trabajo diario. El panadero se pone su mandil y piensa en la cantidad de barras que tiene que vender. El pastor sale al monte con su rebaño y la maestra recoge sus libros y enfila el camino a la escuela.
En el puerto, los pescadores suben a los botes y se disponen a zarpar. “Hoy tendremos buena pesca” piensan y este pensamiento es el mismo que tuvieron ayer y anteayer. Es el mismo que tuvieron sus padres y sus abuelos, y así hasta el principio de los tiempos. Y es que Aberdeen es un bonito lugar, tranquilo y soñador. 
Pero ese día no iba a ser un día normal. A media mañana un estruendo prende los cielos y las aves que reposan en los árboles deben levantar el vuelo. Los vecinos miran a cielo extrañados: "¿Qué ocurrirá?" se preguntan.
De repente surca el espacio un enorme aparato metálico del color de la sangre. Sus alas baten a enorme velocidad hasta que se posa en el suelo y de su interior surgen varias personas: Son señores de la gran ciudad, vestidos con sus trajes y zapatos, pero estos tienen un acento raro y en lugar de salir palabras de su boca, lo que salen son números. Grandes cifras con las que apabullan y asustan a los tranquilos habitantes de Aberdeen. 
Hablan entre ellos y hablan de cosas que no entienden: rascacielos, campos de golf, hoteles... Lo único que les queda claro a los tranquilos vecinos es que esas palabras raras y esos números gigantes se van a quedar en su pueblo.
Los señores de traje empiezan a moverse por allí con mucho aire y poca consideración, mientras los vecinos no saben como contestar ni qué hacer. Pero al caer la tarde los pescadores vuelven a casa y con ellos –sin saberlo– viene la solución. Al llegar a puerto sus familias y vecinos acuden a contarles las novedades y entre todos trazan un plan para evitar que aquellos seres de números se queden en el verde Aberdeen.
A la mañana siguiente uno de ellos, el elegido, no sube a su barco sino que se calza las botas de caminar y emprende camino a la  corte del rey Justo. Sólo el gran poder de la Justicia que imparte el rey podrá frenar esta desgracia.
No vamos a narrar aquí las aventuras que nuestro amigo el pescador vivió por el camino, ni a la gente que conoció, eso es otra historia.
Al quinto día de viaje llegó a la corte del rey Justo y allí expuso su caso. El rey le hizo saber que apenas dos días antes los hombres de número habían ido a verlo y con ellos llevaban sus razones, por ello le pedía al pescador tres días para poder meditar el caso y obrar en Justicia.
Fueron tres jornadas largas y angustiosas para nuestro pescador y su pueblo, pero al tercer día el rey Justo cumplió su palabra. Les convocó en la sala del trono y allí, delante de toda la corte, declaró que la tranquilidad de Aberdeen, sus azules aguas y sus verdes prados valían más que todos los grandes números del mundo. Que los rascacielos y los hoteles –así como otras palabras raras y difíciles– y por ello ordenaba a los señores de los números abandonar Aberdeen y dejan que el pueblo y sus vecinos viviesen felices para siempre.
(*1) Las historia es una absoluta invención y sólo he utilizado para el caso el nombre de Aberdeen. Todo lo demás, aunque basado en la noticia, es imaginado 100%.

PICARESCA

PICARESCA El otro día 200 gitanos abandonaron un Vips de la zona de El Rastro sin pagar, lo que se ha calificado como el Sinpa más grande de la historia. Anteriormente los ancianitos de Vallecas compraban a los "drogaditos" –como dice mi abuela– comida robada en el super, pa ahorarrse unos duros que las pensiones son escasas...
Hoy han detenido en Barajas a una banda venezolana, con uniforme, instrumentos y todo, que portaba o mejor dicho digería varios kilos de cocaína (uno por cabeza) que llevaban en sus estómagos.
El arte del mangue y el timo ha evolucionado, como la sociedad. SI antes nuestros abuelos caían en la avaricia y picaban con el timo de la estampita, ahora la cosa se complica, se retuerce y la gente se busca las vueltas para sacarse unas perrillas.

ONANISMO PARA LUCHAR POR LA EDUCACIÓN SEXUAL.

ONANISMO  PARA LUCHAR POR LA EDUCACIÓN SEXUAL. ¡¡¡¡¡No me lo puedo cree!!!!! ¡No doy crédito! Estos sajones están locos. Esta mañana estaba leyendo los periódicos de internet (no tengo nada mejor que hacer ahora que no hay curro) y encontré una noticia de lo más increible y peculiar –os dejo el enlace por si después os apetece echarle un ojo: http://www.elmundo.es/elmundo/2006/07/21/comunicacion/1153438542.html.
La historia es la siguiente: el departamento para la Salud Sexual de Reino Unido ha convocado un maratón de masturbaciones para recaudar fondos para campañas de prevención sexual. El objetivo es batir el record de 8 horas y media masturbándose que ahora mismo obstenta la ciudad de San Francisco (EEUU). Así, cientos de personas, unos junto a otros, se toquetearán durante ese tiempo. No queda claro si hombres y mujeres lo harán juntos o separados, ni si habrá, como en las carreras, un equipo médico y de avituallamiento para proveer a los "corredores" de toallas, bebidas isotónicas, viagra y revistas porno. Tampoco aclaran qué medidas tomarán si alguno de los participantes se salta las normas y con el caletón se lo acaba montando con el vecino de al lado. ¿Habrá relevos o existirá el típico chulito que intente permanecer ocho horas machaca que machaca?
Lo único que queda claro es que el temita ya está convocado con el beneplácito de las autoridades birtánicas que quieren luchar así contra problemas como los embarazos indeseados y las enfermedades de trasmisión sexual. Si con esto –y aunque sólo sea por agotamiento– logran rebajar los porcentajes... bienvenido sea.

SOLUCIONES A LA CRISIS

SOLUCIONES A LA CRISIS El precio del combustible está llevando a muchos conductores a tomar medidas drásticas para frenar su efecto en el bolsillo. Algunos se han pasado al transporte público –en el año del plan Gallardón, con el metro cortado y los consiguientes embotellamientos mañaneros–, otros optan por la bicicleta, el monopatín o ir a pie. Pero hay conductores que le echan imaginación, y mucho morro al asunto y diseñan su propio plan de recortes. Ese ha sido el caso de un simpático vecino del norte de la capital que en un derroche de virtuosismo se ha tirado los útlimos cuatro años sisando gasolina a las gasolineras de la zona.
El individuo –muy preparado, eso sí– había echo acopio de matrículas adhesivas, y diferentes vehículos a fin de despistar a la policía y así, pertrechado de un poco de pegamento y diferentes modelitos sobre cuatro ruedas, llegaba al establecimiento, llenaba el depósito y salía pitando (o pagaba con tarjeta falsa, que de esas también tenía). Cuatro años y más de 350 robos, a saber todo lo que se habrá ahorrado el buen hombre.
Ahora le han pillado y le va a tocar pagar. Pobre, al precio que está el crudo le veo empeñando la dentadura.
Por cierto, ahora que hablamos de dentaduras me viene a la cabeza el amigo Julian Muñoz. Pocos dientes va a poder enseñar la Pantoja ahora que han detenido a su "Cachuli". La operación Malaya ha llamado a su puerta –nos extrañaba que no lo hubiese hecho antes– y le ha borrado la sonrisa (dientes, dientes) a golpe de abogados.
Muchas galas se va a tener que marcar la Panto si quiere ayudar a su chico a salir del lío, aunque después de estar relacionada con semi mafioso ¿quién va a tener ganas de ver a la "Viuda de España"?

UN MAL CHISTE

UN MAL CHISTE Un mal chiste parece lo que les ha pasado a la tripulación del Captain MV nosequé, un barco español tripulado por ciudadanos de Gambia que por un fallo técnico hubo de atracar en Marruecos. De allí su patrón español volvió a la península a buscar piezas para el barco, mientras la tripulación africana esperaba en el puerto.
Pues bien, estos pobres y obedientes marineros que esperaban el regreso de su capitán, se encontraron de la noche a la mañana en medio del desierto, en un campo plagado de minas entre Marruecos y Mauritania, sin poder volver a Marruecos, sin poder pasar a Mauritania y lo que es peor, sin poder volver a su casa –que es su único deseo. Al parecer las autoridades marroquíes consideraron a la tripulación inmigrantes ilegales y decidieron deportarles. Mauritania también les considera ilegales, así que no les deja pasa y los pobres, que otra cosa no pero son muy legales, se han visto inmersos en las miserias de la inmigración sin comerlo ni beberlo.
Lo dicho, un mal chiste. Esperemos que al menos tenga un final feliz.

HISTORIA FELIZ SIN FINAL NI MORALEJA

Hoy tenía intención de escribir sobre las declaraciones de RAjoy la desfachatez del PP, un grupo con una tremeda capacidad para la amnesia histórica y las dobles versiones, que ha hecho de la crispación su carta de presentación. Pero, pese a que mi indignación en grande, me lo he pensado mejor tras leer una curiosa historia que publica hoy El País (www.elpaís.com). Es una de esas historias que todavía no tienen final, pero es feliz. Una historia útil, casi un cuento con moraleja.
El artículo hablaba de una de esas razas hazañas humanas de las que ya nos hemos olvidado.
Dos hermanos (los hermanos Pou, alpinistas vascos para más datos), famosos escaladores, se encontraban una noche guarecidos en su campamento en un punto cercano a la cima del Fitz Roy, un complicado pico de las montañas Argentinas. La nieve y el frío ya les habían dificultado la ascensiónen un par de ocasiones y esperaban a que mejorase el tiempo para poder alcanzar la ansiada cumbre.
En medio de su espera vieron como descendían de la cumbre tres alpinistas franceses, hombre fuertes y hechos a la montaña. Las condiciones climatológicas no les habían permitido el ascenso.
Los hermanos Pou, vascos y cabezotas, no quería tirar la toalla y tras despedir a los franceses emprendieron la subida. Pero esta vez la famosa tozudez del norte no les sirvió para nada. Otra vez el frío fue más fuerte que ellos y decidieron dejarlo para mejor momento.
En su descenso escucharon unos gritos de auxilio y al acudir a la llamada descubrieron que era uno de los guías franceses. Los otros dos habían caído al vacío.
Tras recoger al que pedía auxilio y comprobar que podía moverse bien, decidieron bajar a recoger a los otros dos, aunque no esperaban encontrarlos con vida, 40 metros de caída son muchos metros, pero al llegar abajo descubrieron que se encontraban vivos, uno consciente y el otro malherido.
Trasladaron al más dañada a una tienda de campaña y tras dejarlo vigilado por uno de sus compañeros los Pou bajaron a buscar ayuda.
Llegaron al campamento, donde dormían otros alpinistas que como ellos esperaban alcanzar la cima Fitz Roy. Los Pou pidieron ayuda, pero a sus demandas tan sólo contestó la indiferencia. Finalmente dos compañeros británicos les ayudaron y 20 horas después del inicio de la aventura los rudos franceses del Pirineo volaban camino del hospital, vivos y a salvo.
El día amaneció soleado. Un buen momento para intentar el ascenso a la cumbre y los alpinistas emprendieron la marcha, sólo hubo dos que se quedaron atrás. Los Pou, tras su ajetreada noche, pasaron el resto del día durmiendo.
Al final de la jornada los orgullosos compañeros, aquellos que habían negado ayuda a los franceses, bajaban satisfechos. Había coronado el Fitz Roy.
Los Pou lo intentaron al día siguiente, pero otra vez el clima los tiró atrás.
La historia no termina mal, pero tampoco bien. Yo creo que no termina.
Tampoco tiene moraleja, pero para mi encierra muchos momentos de reflexión. ¿No crees?

PEDESTAL SIN ESTATUA

PEDESTAL SIN ESTATUA

Cada vez que paso por Nuevos Ministerios no puedo dejar de reírme de mi misma, de nosotros como ciudadanos y del mundo el general, cuando me topo con el pedestal vacío de la estatua de Franco. ¿Qué sentido tiene arrancar una estatua si su pedestal queda ahí, plantado, recordando el sitio que ocupó la figura?

Es como un inmenso bloque de cemento, cuadrado y vacío, enmarcado por los arcos de entreda a los ministerios y con un foso alrededor (como los castillos de los cuentos). Arriba quedan incluso las pezuñas del caballo, de ese equino anónimo que fue condenado por los siglos de los siglos a portar al generalísmo. La estatua ya no está. Una noche llegó una grúa y a escondidas se la llevó. Con ese acto quisieron borrar de un plumazo la historia de este país. A golpe de grua y con sigilo, por ver si así no nos enterábamos... pero se dejaron el pedestal. La mole.

En muchos pueblos de España los alcaldes han querido borrar tan humillante capítulo de la historia de sus paredes, y al eliminar los famosos "caídos por Dios y por la patria", decidieron poner en su lugar otra cosa, más alegre, menos ofensiva y más neutral.

En Madrid no, hemos quitado la estatua, pero al dejar el pedestal tal y como se colocó, hemos dejado también el mudo testimonio de una época y nuestra incapacidad para hacerle frente y superarlo.

LA INFANTA LEONOR

LA INFANTA LEONOR

Hay que ver lo que una cosita tan pequeña puede dar de sí. Sólo 3,5 kilos de carne rosada y blandita y tres días ya hablando de ella... si hasta plantean reformar la Constitución, nuestra sacro santa Carta Magna (tran traída y llevada estos días por Maragall y Rovira), para que el bollito Real pueda reinar algún día.

Y vamos a ver...¡dos cosas!

¿Por qué nadie se planteó esta misma reforma hace ya algunos años? Qué digo yo que no es novedad que los príncipes se casen (o no) y tengan hijos. Y que estos hijos, por suerte de la genética, pueden ser hombre o mujer... Vamos, que se podía haber previsto mucho antes y cuando se redacto nuestra Magna Carta, pues haber dejado un espacio abierto a la posibilidad, en vez de endosar a la monarquía la responsabilidad de engendrar un varón (si no es a la primera, se permiten varios intentos).

Yo entiendo que con Franco estas cosas ni se pensasen, pero hombre... qué no se diga que nuestros modernos legisladores en el fondo era un poquito cromagnones!! Si total, tampoco es que reinar en una democracia como España necesite mucha testosterona. A las guerras va el ejército y lo decide el Gobierno, con lo cual el Rey, por muy jefe de las Fuerzas Armadas que sea, está a fin de cuentas a disposición de otros (mírese el caso de la guerra de Irak).

Ya no fiman tratados, eso lo hace el Gobierno o mejor... las multinacionales. Ni siquiera amplían territorios (otro trabajo para las multinacionales). Además en Inglaterra hay reina y mira que bien les va.

La segunda cosa que me inspira esta Real niña y que viene unido a lo primero, es que, para que los homosexuales españoles puedan casarse, o para que se reformen los estatutos autonómicos (ambas cosas creo yo dignas de reflexión) el pueblo no se pone de acuerdo y parecen tener intención de postergar las decisiones o, incluso (en el caso de las uniones gays) revocar las actuales. Mientras que para algo que no deja de ser un mero hecho histórico, importante, sí, pero no fundamental para el desarrollo de un país, el pueblo parece tener una prisa tremenda y pide el cambio ya.

En fin... de cualquier modo, reflexiones al margen, España tiene infanta, se llama Leonor y ésta ha traído una corona debajo del brazo. Felicidades

 

YO ESTUVE ALLÍ

YO ESTUVE ALLÍ La pasada madrugada, me refiero a la del día 12 al 13 de febrero, Madrid se fue a la cama calentito y no porque hubiese habido bronca, sino porque esa noche el edificio Windsor se consumió en un incendio sin precedentes.
Muchos estaban de marcha, algunos, los más responsables, ya estaban durmiendo, otros llegaban , otros..., fuese cual fuese la ocupación de cada uno esa noche, a todos nos sorprendió ver como uno de los más emblemáticos edificios de la zona Azca era tragado por un torrente voraz de llamas que en pocas horas lo dejaron convertido en un montón humeante de cenizas, hierros torcidos y cemento calcinado.
Uno de los primeros edificios inteligentes de España, con más de treinta años de historia a sus espaldas, sede de importantes empresas y gestorías...parece mentira que ya no esté. Nos parece mentira. Y es por eso que desde hace semanas, cientos de personas, turistas y madrileños, se han dado cita en los alrededores armados con cámaras de fotos y vídeo, para dejar constancia en la memoria y poder decir "yo estuve allí..."
Lo mejor de todo es que todavía nadie saber porque prendió con tanta rapidez el gigante de castellana, qué hizo que saltase la primera chispa. Todas las hipótesis son posibles: un cortocircuito por las obras que se estaban realizando, incendio provocado... Todavía nada se sabe a ciencia cierta, aunque si nos hacemos caso de la sabiduría popular podemos decir que dos o tres personas entraron y comenzaron el fuego. Vete tú a saber. Lo único cierto es que el Windsor está quemado, la calle cortada y unas enormes gruas naranjas y rojas esperan la orden de desmontar planta a planta a este Polifemo vencido.
Y... "yo estuve allí".

SEMOS DIFERENTES

El pasado tres de noviembre EE.UU eligió presidente. El pasado tres de noviembre los norteamericanos emitieron su veredicto y reeligieron dirigente...
EL pasado tres de noviembre Europa descubrió que, contra todo pronóstico (por lo menos los nuestros), nuestros vecinos del Atlántico son diferentes, muy diferentes.
Mientras aquí nos parecía una ilusión que Bush (OBUSH como le llaman por ahí) volviese a ocupar el despacho oval y que el pueblo estadounidense le entregase el gobierno de la nación (y casi del mundo) a un homicida, obsesionado con las armas, la seguridad y el control del crudo... mientras todo eso pensábamos desde el viejo continente, ellos, haciendo gala de un temple y caracter bien diferentes, le votaron. Y no sólo le votaron, sino que el apoyo recibido fue terrorificamente masivo.
Ahora, a día 6 de noviembre, con Arafat ingresado y moribundo, con nuevos atentado integristas en Samarra, con la firma de la Constitución europea, amén de otros acontecimientos relevantes para la marcha del mundo, a mi me tiemblan las canillas con sólo pensar que semejante individuo se pueda parar a pensar que es algo así como "el rey del mundo".

100 AÑOS DESPUÉS

100 AÑOS DESPUÉS Cómo puede ser que en 100 años cambie toda una sociedad, pero le esencia de la misma, los seres que la habitan, permanezcan inalterables a través de los años. Cómo es posible que ante acontecimientos similares, aunque separados con la distancia del siglo, personajes anónimos, diferentes y cambiados reaccionen de la misma manera. ¿Será que el genio, el pronto o la inspiración es algo que se puede trasmitir por herencia genética, como si del color de pelo se tratase?. La verdad es que no conozco los secretos mecanismos de la reproducción cromosómica, pero lo cierto (por lo menos para mi),es que esta sociedad en la que vivimos, con sus matrimonios homosexuales, su libertad sexual y su desparpajo capitalista, reacciona igual que la de hace cien años. La misma sangre de horchata 100 años después.
¿Que por qué digo eso? Esta semana ha caido entre mis manos un librillo de Pio Baroja ("El árbol de la Ciencia" por si a alguien le interesa), en él se cuenta la historia de un médico sin vocación en la España de finales del XIX. De esta trama se sirve el autor para,a la vez, realizar un fresco de la sociedad española e impulsar el hilo de sus divagaciones filosóficas. Al margen de aquello que haya podido sacar de las reflexiones del autor, hay ciertos aspectos del libro que no he podido dejar de comparar con la situación actual. En algún capítulo de la obra se cuenta la reacción del pueblo ante la pérdida de las colonias (Cuba y Filipinas),que se viene a resumir en la ya conocida frase "mucho ruido y pocas nueces", vamos que tras muchos aspavientos y proclamas por parte de la clase política y de la base social, España pierde sus colonias, hace un ridículo monumental y aquí nada de nada. La gente se olvida y vuelve a los toros... ¿¿¿¿No le encuentras cierta similitud????
España 2000, por poner una fecha por donde arrancar: desastre de Aznalcollar (en el coto de Doñana), estafas con las ayudas al lino, Gescartera, 11-M... la gente sale a la calle, arma mucho jaleo y... "mucho ruido y pocas nueces" de nuevo, cien años después la esencialmente española sangre e horchata vuelve a hacer de las suyas, nos inspira el vocifero y nos calma a los quince minutos, y así todo sigue igual

VÍCTIMAS DEL CHACHISMO

Alucinada me he quedado hoy con la noticia de las víctimas del Yak-42. Bastante serio es ya de por si un accidente aéreo con 64 muertos.Vergonzoso si le sumas las carácterísticas del avión en el que viajaban. Indignate el modo en el que se resolvió la identificación de cadáveres: recordemos que meses despúes del entierro y tras múltiples quejas y peticiones de los familiares, se vuelven a realizar pruebas de ADN... pero de un chachismo que roza el de las mejores películas de Pajares y Esteso, es que se descubra que más de la mitad de las identificaciones no son correctas y que curiosamente éstas se correspondan con las realizadas por médicos españoles.
Señores...
¿Y qué pasa con esas familias que ya han enterrado a sus muertos y sus recuerdos? ¿Cómo se pueden sentir tras ver el trato que han recibidos sus hijos, maridos, hermanos, amigos, etc. que han muerto por ahorrarse unos durillos y que ni tan siquiera han tenido el derecho de que les lloren sus cercanos?
Siempre se critica que los españoles nos reímos de lo nuestro, pero en este caso no es para reírse, sino para tirarse de los pelos.